“La gata”, como llamamos a mi hermana, no ha faltado nunca a lanzar los dados y hacer del miedo una sustancia de satisfacción.
Que este es un post corto, para una apuesta fuerte. Que el viernes llega Oscar "Petèn " como lo llamamos por el nombre de su ciudad, después de cruzar pantanos llenos de cocodrilos, de dejar a Brenda, su madre, guardada con su antropologìa y la ruta Maya. Los vientos del centro cambian y de Guatemala a Madrid, luego a la tierra en que no se puede ver la punta de la Iglesia, donde el Apostol Santiago caminaba. A vivir cerca de la prematura, ochomesina , que mi madre tuvo a bien dar a luz, poco tiempo despuès de mì. Eso sì, nadie pensò que crecerìa, se convertirìa en doctorante, tendrìa novio y que tal individuo pudiera seguirla por el ocèano.
Llega con una mano adelante y otra atrás, pero el es de esa gente que come ciencia.
Entonces, instálense bien, estudien mucho, el caribe quedarà olvidado en el viejo contiente . Que de hecho la Erika y yo en cualquier peregrinaje estamos llegando, al sitio que hagan de ustedes y que serà de todos. Bastaràn un colchòn y una sàbana en Santiago de Compostela y estoy segura por mucho tiempo.
Galiza, manda carallo.

Me encantan las biografías Wikipedia.







En este caminito vago solo uno es el rey, uno en el que se haba chino, en el que sirven hasta la fuera del plato, uno que, si me lo hubieran advertido, nunca hubiera probado una cucharada, uno que hasta me estimula el instinto de superación; para algún día ser autoridad sanitaria, exigir el análisis de la comida y prohibir la entrada de toda mujer a ese lugar. Lo recomiendo seriamente señores, 11 y Portete. Eso sí, cada quién tendrá el suyo, con su respectivo motivo, sentimental, enfermo, hambriento o culinario. 
