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sábado, 17 de enero de 2009

Alcahuetes




Las pausas y sitios lejanos, paralizados por un repetir que alcanza a hermanar con duda, la novedad que nos asalte caminando sin advertir, burlarla y hacerla vieja en el siguiente segundo.

Hasta Marge Simpson se ha cansado y dice: Milhouse, siempre Milhouse.

¿Con quien viste Quemar después de leer?
¿Con quien vas a salir?

Erika (la negra).

Debo admitir que en el taxi camino a la oscura “zona rosa”, el miedo me embarga a causa de los últimos acontecimientos que han sido 3 días en el archipiélago , para recoger los pasos, todos en la absoluta inconciencia, un lunes de karaoke en el cerro, con final memorable, del que no recuerdo nada.

El invierno nos deja en un lugar con mala música, esperamos a que pasen algunos tracks con el tiempo justo para el ritual comunicativo y dejar los teléfonos a su suerte. Con mucho valor entramos, frente a nosotros, una pareja en la que ella comienza a llorar, la negra, gran observadora de los servicios y recursos, se da cuenta de que podríamos donar algunas servilletas a esa mesa, ya que por este lado, creemos erradicada la actividad “Head & Shoulder”.

Recién comenzando los análisis de turno, nunca se hace esperar “la actitud propositiva” de ahorrar espacio y unir mesas, motivo de la experimentación, se le da cabida. Con profesión al dedillo - la negra advierte que dos mas dos no es 4- ellos 25 y son marinos, nosotras sólo 26. Gracias a Poseidón, un set de reggaeton para la competencia de estados físicos y reducción de la preocupación calórica de las cervezas.

Diagnóstico: Alergia naval.

En el carro, casi a la par :

Erika: ¿Esta noche fue buena o mala?
Yo: ¿Cuál es la moraleja?

miércoles, 7 de enero de 2009

Escenas Científicas




#1.
Calle Luque, un viejo me habla, pero no se entiende. Entro a la librería.




#2.
( Llama la atención la primera mesa, cuelga un pequeño letrero verde escrito que dice 50%).
El que gana es un libro de ensayos , “Lo que queda de la relación de pareja y la ropa sucia”, “La juventud tiene una forma muy política de no ser política”, 49 USD.
El viejo de la calle dice: Acabo de llegar de Argentina y allá este libro no vale más de 18 dólares ¡Por eso la gente allá es culta¡ y bla, bla, bla.
El dependiente y yo, nos miramos como dos extranjeros sin visa.




#3.

(Dos mujeres, una en vestido de unos 50 años, la otra en pantalón de unos 30 años, la más vieja es la que habla)
La mujer: ¿Tiene diccionarios del español al inglés? Es que ella solo sabe inglés (refiriéndose a la otra)
El joven empleado: Todos vienen inglés/español y español/inglés.
La mujer: Entonces no quiero. ¿Tiene un Nacho lee?
El joven: Si claro.
La mujer: Pero que sea en inglés. Es que ella solo sabe inglés.
El joven: No, el Nacho es en español. Ah, solo sabe inglés. ¿What is a book? (dirigiéndose a la acompañante).
La mujer: Ya le dije oiga, ella solo sabe inglés, no sabe una palabra de español (la otra en mute).
El joven: mm... ¿What is a notebook?
SILENCIO TOTAL (30 “)
El joven: Sra. Usted lo que quiere es alfabetizar, yo le puedo recomendar algo.

Las mujeres salieron de la librería rápido y hablando, no puedo decir si en inglés, español o lenguaje de señas.


#4.

(En el área limítrofe entre MEDICINA y PSICOLOGIA formaron una desafiante fila)

Hoy en día no hay porque tener miedo, los mounstruos antiguos han caído, El Capital se convirtió en uno sólo y pequeño tomo, El Contrato Social y hasta El hombre mediocre, no pasan de las 200 páginas, tiene pasta de colores y fotos.
Me acerco al dependiente, mientras él le contaba a una compañera la historia #3, empecé a reír, enseguida ellos siguieron hablando como si yo no fuera una cliente hasta que pregunté: Literatura?
El joven: ¿Literatura qué? (caminando hacia el fondo)
Yo: No sé, quiero ver que me da ganas.
El joven: ¿Quién me ha llenado todo esto de puros principitos? (gritando)



#5.

Se le acerca un compañero y le dice: No fui yo. Búscame un libro de Edgar Allan.
El joven: Edgar Allan Poe, tengo Palabrujas.
El compañero: No, Edgar Allan García, y lo que dices debe ser Palabrejas.
El joven: Alan García es el presidente de Perú.
El compañero: Si, pero Edgar Allan García es un escritor nacional.
El joven: Queeé?
El compañero: Si al pobre lo llamaron así, por el otro supongo.



#6.
Yo: ¿Cuánto cuesta este? ( Las armas secretas en la mano)
Una señora de pelo corto: Julio Cortázzzzar…mm , tiene el plástico roto (lo termina de pelar). Es un poemario.
El joven: Nooo, son relatos.
El compañero: Nooo, brutos, son relatos y poemas. 10 dólares niña.
Pagué, di la vuelta y ya no podía ver quien dijo: A parte de ella, alguien compró un libro de Walter Risso.

En Guayaquil ya llovía, me metí a los perfumes y alcance a Ives Saint Laureant, el tiempo justo para el encuentro en la Plaza San Francisco. El aguacero se desató.

La voz en el teléfono: Estoy en el McDonald y tú?
En el San Francisco 300. ¿Quién se moja?
El celular: Yo me mojo, caminemos para ese lado.
En el paso de cebra de Pedro Carbo fue el desenlace.
Un americano, un chocolate y dos cigarrillos después: Todo era un post.