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martes, 10 de febrero de 2009

Linyera



En Guayaquil aquel que está “pajareando” nadie lo desprecia, en el barrio la gente le tira plata. El Linyera era un vagabundo por decisión propia, abordado del lado de la independencia; ese canto en favor de la callejeo ¿qué otra forma de libertad más noble que la vagancia?”

Esto es parte de la promoción anti-trabajo en la que ando. Una teoría de que de 8 a 5, las personas entran en la lucha insustancial del cumpli-miento.

Se han inventado tantos mecanismos, todos finamente violados. De pequeña, mi madre le pidió a Alfredo, uno de los trabajadores de la Facultad de Economía, que me enseñe los trucos para burlar el tarjetero. Luego aparecieron otros demonios en los que se pone la mano o el dedo, supongo que han perecido en la imaginación de sus esclavos.

Mi hermano mayor (primo, que en nuestra familia uno puede desconocerse y hermanarse según el ánimo), ya dijo que el mundo es ahora de 24 horas. Así que eso de que madrugar sea una virtud está en tela de duda, al igual que las obligaciones. En mi casa hay que contar los que no han hecho “lo que les da la gana” a expensas de todo bien-estar, pintado Walterio, pintado León.

Es imposible pelear contra la voluntad de los vicios, por más buena voluntad que tenga uno.

Mi abuelo García dice: " Cuando suena el requinto hay que empezar a hablar de días". El bandoneón de los argentinos y los que encontramos gusto en ambos: estamos jodidos.

Una composición de los 40 que fue famosa en Argentina.

Por la tarde la escuchamos en la radio, pero retrasamos el atropello. Entrada la noche, a esta popular canción vieja, de la que no nos habíamos dado cuenta, por suerte:"si que le dimos duro" la cogimos con la letra hasta la irreflexión. Para no dejar desvanecer el jarabe de las confidentes.

Entonces, vale correr la cortina compañera, todavía nos queda patear más puertas.
Destino siguiente: La 29, FAE, Ambato, San Cristóbal, Cuenca, Ámsterdam, Madrid o Santiago.


Cuando se asoma alegre el sol sobre los campos del Talar
junto a las vias, van los linyeras
llevando como el caracol la casa a cuestas y al azar
van los gitanos todos los dias..
Ellos no saben de dolor y en cada boca hay un cantar
y a gritos dicen sus alegrias
indiferentes al amory en el eterno trajinar, ellos desechan melancolias.
Cuando se asoma alegre el sol sobre los campos del Talar
van los linyeras todos los dias
y al pasar se oye un peon entonar esta cancion:
Linyera soy, corro el mundoy no se donde voy,
linyera soy, lo que gano
lo gasto, lo doy.
No se llorar, ni en la vida deseo triunfar...
No tengo norte, no tengo guia...para mi, todo es igual..




El Ruiseñor de América, señores.