Hace tiempo ya queria yo hacer homenajes y tambièn quiero escribir. Nadie espera mas que yo leer lo que publique aquì, odio la conexiòn porque perezco en sus fauces y como una adicta me fugo por la puerta trasera para bostezar a la hora de almuerzo un remedo de post, tengo unos retazos escritos en las recetas y el ingenio se me va en la redacciòn pobre y mecànica que se necesita para el papel burocràtico con papel y como papel.
¿Para què son las mamàs ? Pregunta difìcil en tierra de gran multìparas, traje a las 5 am el # 18 de doña Erlinda de La Cruz para la confusiòn.
La mìa para algunas cositas:
1. Destaparte y sacarte a correr a las 6 am.
2. Leer la Misha
3. Ir al colegio a pelear con la profesora de literatura
4. Enseñarte un disco de Silvio Rodriguez color verde
5. Vestirte por las noches y hacer maletas con la lecciòn de que viajar es lo mejor en esto la ayuda su cònyuge.
6. Molestar con la vida acadèmica que no se conforma con universidades, ni banderas, ni medallas, ni filantropìas, sino que requiere publicaciones y postgrados y vainas.
8. Acolitar algunos buenos gustos como el vino y zapatos de diseñador
Y por ùltimo el que decido compartir por falta de todo y sobra de verguenza, alguna coincidencia de estilo debe estar en los cromosomas.
La carta post que me envìa mamà, en el que me cuenta de su viaje a La Habana junto con mi padre y el reencuentro con la ciudad y con grandes amigas del sur, motivos de la academia.
Ahì va:
Cuba, que linda es Cuba
El primer dilema. ¿Cómo trepar hasta el tercer piso del Burgo de las Naciones, los 20 kilos que pesaba la maleta de Gladis?, prolongada discusión con Lupita, los pasillos retumban, no hay forma de tranquilizarla, además me comunica que tengo más paquetes para llevar, por fin todo termina en el aeropuerto con el trabajo de quitar paquetes y mas paquetes para bajar de 55 a 44 kilos –no fue fácil-
La llegada,….Una mezcla de emociones. El reencuentro con la Habana, con las amigas con Marlene, que para mi sorpresa, está esperando en el aeropuerto, besos, abrazos, preguntas, miradas de certezas y más preguntas. ¿Cómo está Lugo?, la gente, las amigas que quedan (Carolina, Eva) y sobre todo la inevitable, “¿todavía se reúnen en Fonte do Rei los días viernes?
El viaje hasta el hotel fue demasiado corto, tanto que al volver para los vuelos de retorno, yo venía durmiendo con un chuchaqui de ron que no aguantaba el dolor de cabeza y Marlene me despierta para preguntar sí estábamos yendo al aeropuerto (pensó que íbamos a otra ciudad).
En el viejo Hotel Vedado, morada de ilustres visitantes en el pasado (Allende, Nicolás Guillén, entre otros), armamos la ceremonia de entrega del título a la Dra. Damasceno, entre brindis y brindis, la mezcla de ron y cerveza, fue suficiente para odiar el primer sol de la Habana y beber cuanto refresco nos presentaban. Creo que en esa -mi primera mañana- se habló de agricultura orgánica.
El lunes, en la mañana visitamos otra cooperativa grande, muy grande, muy bien organizada, el secreto, dirigida por una mujer. Luego pasamos a las instalaciones de la Estación Experimental de pastos y forrajes Indio Hatuey (institución organizadora del evento), finalmente al hotel Varadero y cóctel de bienvenida. El congreso inició en la mañana del martes, así que empieza mi preocupación por la ponencia que salió bien.
En la tarde, primer día de playa, el caribe con sus aguas transparentes y arena blanca nos abraza, hace demasiado calor y casi no hemos podido conversar. Entonces quedamos citadas para las 6 de la mañana del miércoles, ahora sí estamos en sintonía con la historia y con el tiempo, nos ponemos al día, estamos en las piadas del 2009.
Al volver a la Habana, ésta vez todos los afectos juntos en la mismísima Habana Vieja, caminada palmo a palmo, con un calor sofocante y la gente que se nos atraviesa para quitarnos el aire y hacer mas bochornoso el fogonazo de la humedad. Decidimos comer en el vietnamita (Hanoi). A veces pienso que coincidiremos los cuatro, será? El menú, sorpresa Hanoi, arroz, carne de puelco, ensalada y malanga, lo inevitable unas bucaneros, bien frías y para que la felicidad sea total, la orquesta pone a punto un bolero: “Siempre que te pregunto, que cómo , cuándo y dónde??, tu siempre me respondes quizás, quizás….
Retorno, despedidas crueles, horribles. Llego a Santiago con 28 grados, apenas saludo a Lupita en el aeropuerto y enseguida rumbo a Lugo que lo estoy extrañando. Esta vez llamé a Gladis porque aunque la maleta ya no pesaba 20 kilos sí tenías unos 10 debido a los mangos que su hija le envió. La mía otros cuantos porque traje los afectos, ron para los mojitos, mas tenemos que esperar ya que la hierbabuena se va a sembrar, mientras tanto podemos tomar cuba libre. Hay para varios encuentros.
Hoy no tenía que desayunar, pero la suerte siempre anda del lado de las despistadas y encontré un rico té chileno de manzana con canela (muchas gracias Loreto).
La última, hoy hace veinte y siete años la primera sinvergüenza se me agarró al pezón y sacó leche para toda la vida.
Las historias y fotos no publicables, mañana puede ser? Vino o cuba libre?
Escrito por Lupe Cecilia Garcìa Espinoza, cuyos tìtulos y especialidades puedo reducirlos a los de mamà, con su permiso, el 1 de junio.
Recibido hoy en el Hospital Carlos del Pozo Melgar, Ciudad de Muisne, Provincia de Esmeraldas.