Un dìa Marcelo, nuestro gurù, llegò a la farmacia en la 29 con dos cervezas y nos dijo "apoyen", en nuestra eterna tarea de demostrarle que èramos grandes, lo hicimos. Para su mala suerte Tomasito pasò cerca y el Chelo gritò: " Esta vida es una mierda, se muere George Harrison y no te mueres tù". Justo nos habìamos enterado por el aparato viejo de Don Homero sintonizado en el dial de radiovisiòn esta fatìdica noticia.
Es lo que pienso respecto a la Negra Sosa y su desapariciòn de esta tierra. ¿ Por què no se mueren otras muchas todas de la televisiòn ecuatoriana? ( o mi vecina que cumpliò años anoche y fuè capaz de contratar una banda de tecnocumbia).
El Chelo nos llamaba a todos "Pepitos". Estaba enamorado de mi mejor amiga, la negra Pepita Erika. Pepito Tomasito y Pepita Rina fueron tambièn, lo que fueron por largos años, hasta que se interpuso el ocèano. A su mejor amigo, el que cargaba yo (PepitaAmanda), siempre lo llamò Pepe a secas.
Marcelo, que se burlaba de la vida, rompiò su relaciòn con ella y nos dejò un octubre, hace tiempo.La vida nos separò al resto.
Dicen que la muerte es irremediable.
Sòlo los podemos contradecirlo viviendo:
Pepitas: Erika, Rina y Amanda, son inseparables.
Las cartas del Chelo estàn guardadas bajo llave.
Y siempre hay una canciòn, una poesìa , un recuerdo que funciona de alimento.
Violeta se suicidò en Paris, quizàs era un plan para que su mùsica la haga inmortal Mercedes.
Ariel le escribiò a Alfonsina, que es una reinvidicaciòn.
La vida y la muerte, el 1-0, lo binario del humano.
En ella la voz del tiempo.