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domingo, 30 de mayo de 2010

Marcaje de tractos


El problema es que queremos calar hondo y esto es sòlo un conjunto de escenas en el que de toda la tirada de ejemplares, unas cuantas veces podemos escoger y quedarnos en ellas.
Cuando es una mentira la apuesta sube por creer. Cuando es verdad no lo sabemos.
De todas formas la ansiedad siempre toma partido de la sed de certeza y antes de ello ya tenemos los bolsillos vacìos.
Existe una vida secreta corriendo en paz y la muy sucia siempre nos anda probàndo para ver si nos damos cuenta de que paso por nuestro lado. Mi estado de alerta colapsa constantemente si lo exigo mucho.

Por una siguiente primera antepenùltima vez voy a abrir la caja de Pandora, robar y guardar en mi bolso lo que pienso que me sirva, llegarè a casa y prenderè la cocina para ponerlo a hervir y sòlo si despùes sigo con hambre me lo comerè, si aparece alguien se lo sirvo y si no lo tiro al tacho de la basura, total mañana hay que volver a cocinar...


¿Es posible que esto sea toda
la historia, solo un día? ¿Una noticia
de ayer, perdida en la penúltima
página, la cotización caída ?

Te cobran por la fuerza, los arriendos
vencidos de la tierra, te cobran por las cosas
que tu lámpara hizo agonizar a puro nimbo
y por el corazón y sus jóvenes bestias
que pacen suspirando:
la pólvora, tu amante,
se sacude las manos: “asunto concluido”.

Ya eres el que ibas a ser, el mismo polvo
del que algo te aliviaba tu cepillo de ropa.
Cumpliré tus encargos, sigo siendo
el que eras. Ave de paso. Animal profético.

Salud, ángel de paso, irremediablemente intacto.

Jorge Enrique Adoum. De “Los cuadernos de la tierra” (IV) 1952 - 1962

miércoles, 7 de octubre de 2009

Cambalache

Anduve calles y sudores con los arcàngeles de la perversiòn, que practican la perseverancia (padres) nos embarcamos en un mal educado tràmite, yo inconciente mixture los pasos individuales con los que me beneficiaban a mi misma. Las tardes partidas y las mañanas de estafa hicieron este culebrero camino, que ha llegado al final que uno hace, al que le da la gana y hasta donde alcanzan ellas.

Làstima que la medicina nunca se trata sobre una sòla persona y en todos los intentos de despersonalizarla me ha ganado por goleada. La esperanzada experiencia en Esmeraldas cerrò la danza de dudas del ùltimo año.
No he podido aficionarme de esta profesiòn. No me agrada que me llamen doctora cuando sòlo estudiè seis años. No me siento bien entrando a quiròfano cuando al abrir abdomen veo sòlo visceras. No puedo examinar a alguièn si sè que hay un tiempo semiològico que no conozco, le tengo terror al diagnòstico fantasma y como soy atea no puedo con el SDS (sòlo Dios sabe).
En fin, que con cierto ingenio se campea hasta un muerto. Una buena ambulancia para transferir y un jefe a quièn molestar servirìan para ejercer en cualquier hospital provincial de este paìs.

Si me gustara màs el poder que el querer:

-Le habrìa hecho caso a Varesse y me hubiera enlistado en ACNUR para ser voluntaria con su jugosa remuneraciòn.
- Estarìa saliendo de mi oficina y serìa una buròcrata, tomaba la maestrìa de salud pùblica, salud ocupacional, salud lo que sea (nada en contra).
-Mi casa està un poco desocupada y ya hace tiempo pensè en comparame un chailòn y limpiar un escritorio viejo, cinco dòlares es una cantidad razonable y viendo dos pacientes dìa, nos alcanzaba para los alexander del despeje diario con las compañeras. La ùnica parte es que nunca me hice un recetario y la gente se cansa cuando me demoro en el anàlisis econòmico previa prescripciòn.

Pongo como acuse de recepciòn este post de un acontecimiento: me han otorgado la credencial H13611, licencia para matar en las Europas, que trae funcionalidad combustible.

Enviados pasaportes por los tùneles, me queda poco màs de un mes, para dejar -en un para siempre de al menos cinco años- esta ciudad cada vez màs traicionera y hermosa (neurosis de turno). Dìas de transiciòn para embarcar la vida en la maraña acadèmica de la experimentaciòn cientìfica. En la otra mano, pasados los filtros, una especialidad.


PD: Estoy esperando mi pasaporte, espero no me salgan con chistes los de la embajada. Y, niñas no se asusten, si creo en las navidades de cortos retornos.